¿Existe el amor de tu vida?

Una amiga me preguntó si creía que existiera “el amor de tu vida”, es decir, esa única persona con la que puedes ser feliz, que te complementa, es tu media naranja, en fin…

 

Imagen 

 

Y bueno, mi respuesta es no. Para mi gusto, esa es la idea que nos vendió Hollywood. Estaba pensando en las Brontë que, con todo y sus historias de amor apasionado y desgarrador, no pensaban en “el amor de tu vida” sino en la mejor opción entre los hombres casaderos que tenían además como características ser de familia conocida y pudiente (acordándonos de que las mujeres, por ley, no poseían absolutamente nada de nada).

 

Si miramos alrededor, hay poquísimos matrimonios por amor que lleven años y años y se sigan queriendo como cuando eran recién casados. Y aun esos poquísimos sí pelean de cuando en cuando y hay varias cosas que quisieran cambiar del otro. Además, hay estudios que muestran que los matrimonios arreglados, en general, son más felices. Tal vez porque las expectativas son menores, hay menos deseo de satisfacción personal ya que la familia es más importante, no esperas que tu pareja te apoye para superarte, etc.

 

Ahora, a la biología y a la evolución eso de la superación y satisfacción personal no le importan tanto como el poder mantenerse vivos y pasar sus genes a la siguiente generación. Así que a nivel biológico puro el interés es: a) procrear y b) mantener ese hijo vivo.

 

El amor a primera vista sí tiene bases biológicas. Sin que uno lo note, todos tus sentidos están atentísimos a miles de señales. Primero: qué tan atractivo(a) es la persona. Eso depende del sexo, las mujeres heterosexuales se sienten atraídas cerca del momento de su ovulación por hombres de tipo más masculino y en otros momentos por hombres con facciones más finas; esto se cree que se debe que el de facciones más finas se considera mejor proveedor y apoyo (para mantener vivo al hijo), mientras que el de facciones más masculinas se considera que tiene mejores genes (para tener un hijo/a con mejores probabilidades de sobrevivir y tener a su vez hijos). Los hombres heterosexuales en general se sienten atraídos por mujeres de facciones muy femeninas, cadera ancha, senos grandes, cintura pequeña (más fertilidad y más maternal, igualmente para mantener vivo al hijo en cuestión).

 

Otra es la voz. Los hombres que llevan la ventaja ahí hablan rápido, tienen voz profunda y al hablar usa el mismo tipo de palabras que la mujer que lo encuentra atractivo. Tanto hombres como mujeres se sienten atraídos por personas con una inteligencia, cultura general, valores religiosos y sociales, del  mismo estrato social y según un estudio publicado hace un par de días, resulta que también juegan un papel los genes, uno se siente más atraído por alguien similar genéticamente hablando. Como en todos los estudios, esto es el promedio; muchísimos matrimonios formados por personas bastante diferentes a primera vista son bastante felices.

 

La “primera vista” se considera que son los primeros tres minutos en que uno habla con la otra persona. Esos tres minutos son suficientes para que se evalúe bien a la otra persona, por lo menos al nivel biológico. Sin embargo, un estudio mostró que sólo en un 11% de las personas (493 voluntarios) ese amor a primera vista concluyó en una relación de larga duración. Por otra parte, otros estudios han mostrado que, mientras más convives con alguien, es más probable que consideres a esa persona como atractiva, inteligente y parecido(a) a ti.

 

Lo primero que uno siente por la otra persona, aunque le digamos amor, es más bien deseo. Las hormonas que juegan un papel importante son estrógeno (las mujeres con un nivel más alto de estrógeno eran más atractivas para los hombres) y testosterona (aumenta el deseo sexual o libido en ambos sexos).

 

Luego sigue el enamoramiento, que de hecho algunos investigadores consideran que en esta etapa nuestro cerebro está tan afectado, como si estuviéramos drogados. Esta es la etapa cuando uno no come y no duerme y se la pasa bobeando pensando en la otra persona (o mirándose mutuamente a los ojos). En esta etapa actúan la dopamina (que también se produce como respuesta a la cocaína y nicotina), la norepinefrina (adrenalina, que hace que el corazón nos palpite a mil por hora y sudemos y estemos nerviosos) y la serotonina.

 

Una relación amorosa que pase de unos días no se puede estancar en la etapa del enamoramiento… ¿se imaginan la cantidad de trabajos perdidos por faltar? ¿O la desnutrición por no comer? Esa relación puede deshacerse o bien, pasar a la etapa de apego, donde actúan la oxitocina, a la que se le llama la “hormona del amor” y que fortalece lazos sociales, de madre-hijo y entre parejas. La oxitocina se produce durante el parto, durante el amamantamiento, durante las relaciones sexuales y también con abrazos y contacto físico. La oxitocina parece ser más importante en las mujeres y en los hombres es la vasopresina. Otra hormona que se está considerando bastante importante es la prolactina, que también se produce durante la lactancia. En hombres, se ha visto que los padres comprometidos con la crianza de sus hijos tienden a tener niveles más altos de prolactina y menores de testosterona que los hombres solteros y sin compromisos.

 

Más que nada, se está observando que lo más importante para mantener una relación saludable es el nivel de compromiso de ambos cónyuges. Uno tiende a tener más paciencia con cosas que siente inevitables, que con situaciones que cree cambiar. Y como consecuencia, su nivel de satisfacción y felicidad aumenta. El compromiso se muestra en la manera en que se apoya al otro, se intenta realizar actividades en común, se forma un equipo.

 

Volviendo a la idea de “el amor de tu vida” o “tu media naranja”… vamos, desde mis anteojos de biología no tiene ningún sentido. Dificilísimo que esa “única” persona además de todo viviera en tu siglo, en tu país (o por lo menos que coincidieran en algún lugar) y por otra parte, que también te estuviera esperando “a ti y nadie más”. Creo que la especie humana ya se habría extinguido… ¿qué opinan?

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Sexualidad

¡Hola! ¡Tus comentarios son bienvenidos!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s